La conversación sobre el reparto de participaciones es la que casi todos los equipos fundadores posponen hasta que ya no pueden posponerla más — y para entonces la relación ya está tocada. Afrontarla pronto, con un marco claro y una herramienta que lleve la cuenta, es una de las mejores decisiones que puede tomar un equipo en sus primeros noventa días.
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El error más habitual es repartir por título: "yo soy el CEO, así que me toca más". El cargo describe autoridad, no valor creado. Un socio técnico que construye el producto entero puede generar más valor el primer año que un socio de negocio que todavía está buscando encaje en el mercado. El equity debe seguir la aportación real —tiempo, dinero, propiedad intelectual, recursos—, no la posición en el organigrama.
Todo reparto se reduce a cuatro entradas: (1) dedicación — jornada completa o parcial, y durante cuánto tiempo; (2) capital aportado — dinero invertido o bienes traspasados a la sociedad; (3) coste de oportunidad — a qué renuncia cada socio por estar aquí; (4) aportación previa — quién construyó el prototipo, quién cerró el primer cliente. Ponles peso con honestidad antes de sentaros a negociar.
El reparto fijo (60/40, 50/50) es simple y limpio ante notario, pero congela la respuesta el día uno, que es justo cuando menos información tienes. El reparto dinámico —el modelo Slicing Pie y similares— deja que el porcentaje se mueva según lo que cada uno va aportando, y es más justo cuando los socios tienen dedicaciones distintas o se incorporan en momentos distintos. Equafy soporta los dos modelos y permite combinarlos: fijas una base para cada socio y dejas que el resto se acumule de forma dinámica.
| Reparto fijo | Reparto dinámico | Equafy | |
|---|---|---|---|
| Cuándo se decide | El día uno, y se congela | Se mueve con la aportación real | Base fija + resto dinámico |
| Simple y limpio jurídicamente | Sí | Exige llevar el registro al día | Sí — los dos modelos a la vez |
| Aguanta dedicaciones desiguales | No | Sí | Sí |
| Aguanta socios que entran después | No | Sí | Sí |
Un olvido clásico es no reservar equity para futuros empleados y advisors antes de repartir. Apartar un 10-20% antes de negociar el reparto hace que la dilución futura la asuman todos por igual, en vez de caer de forma desproporcionada sobre quien más porcentaje tenga. En Equafy el pool reservado se configura como una asignación aparte desde el momento en que montas el cap table.
Sea cual sea el reparto que acordéis, envolvedlo en un calendario de vesting. El estándar para fundadores son cuatro años con un cliff de uno: no se consolida nada antes de los doce meses y a partir de ahí el resto se consolida mes a mes. El vesting protege a todos los socios: si alguien se va pronto, no se marcha con un trozo desproporcionado de la empresa. En España esto se articula en el pacto de socios, y Equafy lleva el seguimiento de cada grant para que sepas siempre quién tiene consolidado qué.
El vesting estándar de fundadores
Cuatro años con un cliff de doce meses: antes del mes doce no se consolida nada, después el resto va mes a mes. Protege a todos los socios — si alguien se va pronto, no se lleva un trozo desproporcionado.
El 50/50 evita roces al principio, pero puede bloquear decisiones y no refleja aportaciones distintas. El reparto correcto depende de la dedicación, el capital, las capacidades y el riesgo que asume cada uno, no del deseo de parecer justos por defecto.
Un socio que entra después debería recibir su equity con un calendario de vesting nuevo, y el porcentaje tiene que reflejar tanto el riesgo que asume como la tracción ya conseguida. Con Equafy puedes simular el impacto en dilución antes de comprometerte.
Slicing Pie es el modelo de equity dinámico más conocido: las participaciones se acumulan según las aportaciones que vas registrando. Es más preciso que un reparto fijo cuando los socios tienen implicaciones distintas, pero exige mantener el registro al día.
Cuanto antes, idealmente antes de que haya trabajo significativo hecho. A partir de ahí se actualiza en cada hito de financiación con una herramienta de cap table, en vez de renegociar los porcentajes de cero cada vez.
Depende del tipo de sociedad: en una S.L. —lo habitual en España al constituir— el capital se divide en participaciones; en una S.A. en acciones. El marco de reparto es el mismo en ambos casos, y el cap table funciona igual.
Equafy da a los equipos fundadores un cap table compartido y transparente — con asignaciones fijas, aportaciones dinámicas y vesting incorporado desde el primer día.
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